25 . febrero . 2026

Perú, clave para la inversión en América Latina

En un escenario global de bajo crecimiento, capital más selectivo y cadenas de valor en reconfiguración, no todos los mercados emergentes juegan el mismo rol. Por eso resulta tan importante que el McKinsey Global Institute en su informe estratégico “Seizing the moment: Latin America’s productivity opportunity”, ubique a Perú dentro del grupo de las seis mayores economías de América Latina, junto con Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México. No se trata de un ranking simbólico, sino de un marco de análisis para identificar dónde existen condiciones reales para cerrar brechas de productividad, inversión y crecimiento en la región.

En este análisis se establece que el grupo concentra la mayor parte del PIB, del comercio y de la inversión en América Latina. En la práctica, es aquí donde se define si la región logra capitalizar las oportunidades del nuevo ciclo económico global o permanece rezagada frente a otras regiones emergentes.

 

Economías grandes, pero aún con gran potencial por desarrollar

El mensaje central del análisis no plantea que estas economías hayan alcanzado su madurez, sino que operan por debajo de su potencial real. La región cargas brechas históricas en productividad, inversión y crecimiento que explican por qué, pese a su peso económico, América Latina ha crecido menos que Asia o Europa emergente en las últimas décadas.

Desde la perspectiva de negocios, este diagnóstico es clave porque donde hay brechas estructurales, hay oportunidades para el capital estratégico. Perú encaja con claridad en esta narrativa, ya que se trata de una economía con tamaño suficiente, integración comercial relevante y estabilidad macroeconómica relativa, pero que aún enfrenta desafíos para convertir esas ventajas en crecimiento sostenido de largo plazo.

 

¿Por qué Perú se posiciona como un destino para el inversionista internacional?

Que Perú forme parte de este grupo de referencia implica varias señales relevantes para empresarios, inversionistas y asesores tales como:

  • Confirma que no se trata de un mercado marginal. Perú tiene la escala necesaria para absorber inversión, desarrollar proyectos de mediano y gran tamaño y participar en cadenas regionales y globales de valor.
  • Refuerza su rol como economía abierta. Su red de tratados comerciales, su orientación exportadora y su vinculación con mercados clave de Estados Unidos, Europa y Asia, lo posicionan como un punto de entrada estratégico en América Latina.
  • Evidencia que el margen de mejora es amplio. Productividad, infraestructura, sofisticación empresarial y adopción tecnológica son áreas donde la inversión bien estructurada puede generar retornos relevantes.

 

Estabilidad, previsibilidad y potencial: la combinación que busca el capital

En un entorno global incierto, el capital no persigue únicamente crecimiento acelerado; busca previsibilidad, marcos normativos funcionales y reglas de juego relativamente claras. En este contexto, Perú comparte con este grupo de seis economías una característica clave: un historial de estabilidad macroeconómica que, con sus matices, ha permitido sostener la confianza de inversionistas y operadores internacionales.

El análisis de McKinsey sugiere que, si estas economías logran cerrar sus brechas de productividad e inversión, la región podría casi duplicar su tamaño económico en el mediano plazo. Para el sector privado, esto se traduce en una pregunta estratégica: ¿cómo posicionarse hoy para capturar ese crecimiento mañana?

 

Lo que debe leer entre líneas el asesor de negocios

Para quienes asesoran decisiones de inversión, expansión o relocalización, el mensaje es claro: Perú es una economía importante, con un gran potencial que le permiten planificar a largo plazo, pero que exige estrategia, análisis detallado y una estructuración adecuada para navegar sus riesgos y aprovechar todas sus oportunidades.

Implicaciones para asesores y firmas internacionales

Para despachos legales, firmas contables y consultoras estratégicas, la inclusión de Perú en el núcleo económico regional implica tres líneas de acción concretas:

1. Anticipación regulatoria para comprender reformas fiscales, ajustes sectoriales y marcos de inversión antes de que el cliente los enfrente.

2. Estructuración regional integrada, para diseñar vehículos que consideren Perú no de forma aislada, sino dentro de estrategias que incluyan México, Colombia, Chile o Brasil.

3. Gestión de brechas como oportunidad, para transformar desafíos estructurales en modelos de negocio: eficiencia operativa, compliance avanzado, optimización tributaria y financiamiento estructurado.

En un mundo donde el capital es más cauteloso y selectivo, estar en el radar de análisis como el de McKinsey Global Institute no es un reconocimiento simbólico. Es una señal de que Perú forma parte del núcleo donde se jugará el futuro económico de América Latina.

¿Está su empresa evaluando inversión, expansión o reestructuración de operaciones en América Latina? Entender dónde están las oportunidades y aprovecharlas es clave para tomar decisiones informadas, por eso lo invitamos a consultar a nuestros expertos Salas Rizo Patrón & Margary Abogados y Morales & Co. para asesorarlo.