10 . septiembre . 2026

Claves para elegir colegas confiables en otros países

Contar con aliados estratégicos y confiables en otros países amplía la capacidad de su firma para acompañar a sus clientes. Elegir al colega adecuado y coordinar el trabajo desde el inicio ayuda a construir una colaboración que facilite su expansión internacional.

 

¿Cómo elegir colegas confiables para negocios internacionales?

Cuando una empresa decide expandirse a otro país y pide a su asesor de confianza que la acompañe, uno de los primeros retos es encontrar al profesional local adecuado. Antes de constituir una sociedad o revisar un contrato, conviene conocer su experiencia en operaciones similares, su disponibilidad para cumplir los plazos y su capacidad para trabajar con otros especialistas. También es necesario acordar quién responderá ante el cliente cuando una decisión requiera integrar criterios legales, tributarios y contables.

La elección del colega influye en la calidad del servicio y compromete la reputación de quien lo recomienda. Por eso, las relaciones profesionales entre países deben construirse sobre un conocimiento tanto de la experiencia del otro como de su forma de trabajar.

La expansión internacional necesita asesoría coordinada

Los flujos de inversión reflejan la dimensión de los negocios que requieren acompañamiento especializado. Según el informe de inversión mundial de UNCTAD de 2026, publicado por The Wall Street Journal, la inversión extranjera directa global creció un 6% en 2025 y alcanzó US$1,6 billones.

Detrás de esas inversiones hay empresas que necesitan evaluar cómo sus decisiones en un mercado afectan sus operaciones en otro. Para asesorarlas, es fundamental comprender las condiciones del país de destino y la estructura del negocio de origen, pues una alternativa viable en una jurisdicción puede generar costos u obligaciones adicionales en otra.

De ahí la importancia de coordinar el análisis desde el comienzo. El cliente necesita recomendaciones que expliquen cómo se relacionan las decisiones y en qué orden conviene abordarlas. Cuando recibe opiniones aisladas, termina asumiendo la tarea de integrarlas y resolver sus posibles contradicciones, precisamente parte del trabajo que esperaba confiar a sus asesores.

 

¿Cómo evaluar a un colega antes de recomendarlo?

La elección debe responder a las necesidades del proyecto. Tener experiencia en constitución de empresas, por ejemplo, no garantiza la preparación necesaria para acompañar una adquisición o una reorganización internacional. Por ello, conviene verificar que el profesional esté habilitado para prestar los servicios requeridos y conocer su trayectoria en operaciones similares y en el sector del cliente.

La conversación inicial permite valorar cómo aborda el trabajo. Las preguntas que formula sobre el negocio, la información que solicita y la claridad con la que explica los aspectos pendientes de confirmar ayudan a reconocer su criterio profesional. Esta evaluación se completa con referencias sobre su desempeño y con la identificación del equipo que atenderá el encargo.

Los estándares profesionales también ofrecen criterios útiles. En 2025, el Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA) publicó un marco para evaluar la competencia, las capacidades y la objetividad de expertos externos, cuyas disposiciones entrarán en vigor en diciembre de 2026. Aunque se aplica a situaciones específicas de uso del trabajo de esos expertos, constituye una referencia para comprender por qué la selección requiere una evaluación cuidadosa.

Responsabilidades, honorarios y plazos desde el inicio

Una vez elegido el colega, es importante acordar por escrito cómo se organizará la colaboración. Esto implica definir qué firma contratará con el cliente, qué entregará cada equipo, quién coordinará el proyecto y qué decisiones necesitarán aprobación. También conviene precisar si la participación se limitará a una presentación entre profesionales o incluirá la ejecución conjunta del trabajo.

La propuesta económica debe detallar la moneda de facturación, los impuestos aplicables, los gastos de terceros y las condiciones de pago, además de señalar qué servicios quedan fuera del presupuesto. Si durante el proyecto surgen tareas adicionales, corresponde explicar su efecto sobre los honorarios y los plazos para que el cliente pueda aprobarlas antes de realizarlas.

Por su parte, el calendario debe considerar cómo se relacionan las distintas etapas. Algunas tareas solo pueden avanzar cuando el cliente aporta documentación, otro asesor termina su revisión o una autoridad emite una respuesta. Reconocer estas condiciones desde el comienzo ayuda a fijar fechas realistas y a comunicar oportunamente cualquier retraso que pueda afectar la operación.

 

Una comunicación que facilite decidir

El cliente necesita saber a quién acudir y cómo recibirá información sobre el proyecto. Contar con un responsable de seguimiento ayuda a reunir las consultas y organizar las entregas, mientras cada especialista responde por el asesoramiento en su área.

Las actualizaciones deben explicar qué se ha completado, qué sigue pendiente y qué decisiones requieren la intervención del cliente. Cuando surge un obstáculo, conviene comunicar sus consecuencias y las alternativas para resolverlo. Así, el seguimiento permite actuar a tiempo, especialmente ante un vencimiento cercano.

La comunicación también exige cuidar la información que circula entre los equipos. Desde la primera consulta, antes de compartir documentos sensibles, conviene verificar posibles conflictos de interés y acordar las autorizaciones y medidas de protección pertinentes. El acceso debe limitarse a quienes necesitan esa información para el encargo, mediante canales adecuados, incluso si la contratación aún no se ha formalizado.

 

¿Cómo se traduce la colaboración en una operación?

El caso hipotético de una empresa latinoamericana que busca abrir una filial en otro país permite ilustrar esta dinámica. Su asesor habitual conoce la estructura del negocio, las fuentes de financiamiento y los objetivos de los accionistas, mientras el equipo local aporta el conocimiento del marco societario, tributario y laboral del mercado de destino.

Al integrar ambas perspectivas, los profesionales pueden evaluar si la estructura propuesta responde a las necesidades de la empresa y determinar qué debe resolverse antes de constituirla. A partir de ese análisis, organizan la documentación necesaria y la intervención de otros especialistas.

Para el cliente, el valor está en recibir una orientación coherente durante todo el proceso. Las conclusiones de una etapa sirven de base para la siguiente y las diferencias de criterio se analizan antes de formular recomendaciones. Una vez concluido el proyecto, evaluar los resultados y la experiencia del cliente permite reconocer qué funcionó, corregir dificultades y fortalecer la relación entre las firmas para futuras colaboraciones.

 

Construir confianza antes de que llegue el próximo proyecto

Las redes internacionales de abogados, contadores y consultores permiten conocer especialistas y construir relaciones que pueden convertirse en colaboraciones profesionales. Mantener ese intercambio ayuda a comprender cómo trabaja cada colega y en qué asuntos puede aportar su experiencia, de modo que la búsqueda de apoyo no tenga que comenzar cuando el cliente necesita una respuesta urgente.

En BLITA International, estas conexiones amplían la capacidad de las firmas para acompañar a sus clientes en otros mercados. Si su firma necesita asesoría en otra jurisdicción, contacte a nuestra red para encontrar al miembro con la experiencia adecuada y explorar cómo abordar juntos el proyecto.